No somos tan sabios

Publicado: octubre 19, 2011 en Uncategorized

Pese a mi lógica y a mi entendimiento, el cual creí que era mucho, resultó que el ser ingeniero no era necesariamente lo mejor para mi vida. No solo eso, convertirme en Licenciado en Ciencias de la Comunicación representó un profundo reto para mi vida. Di el paso de fe, confié en Dios antes que en mi sabiduría. Durante año y medio no entendía por qué Dios me había enviado a esa carrera, un año y medio sin comprender el propósito. Fue un año y medio de esfuerzos aparentemente vanos y mucha desesperación, llegué a creer que me había equivocado. Un joven soberbio con un perfil de ingeniero en una de las carreras profesionales mas desprestigiadas de la universidad no es lo mas alentador que me haya pasado definitivamente. Pero después de eso, pude comprobar con el paso de los semestres que esa era ciertamente la mejor decisión que pudo haber hecho Dios por mi vida. Ahora que lo comprendo es feliz, pero el día que di el salto de fe, sentía que no podría lograrlo. Confiar en Dios es difícil, porque creemos que nosotros nos conocemos mejor y creemos saber lo que queremos y necesitamos pero seamos sinceros: a QUIÉN queremos engañar?

(NET) Proverbs 3:5 Trust in the LORD with all your heart, and do not rely on your own understanding.

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“Miedo, dolor, confusión, rechazo (…)”, ¿cómo romper este ciclo? Este es el origen del ‘Breaker’, el personaje principal de esta obra, la voz que nos conduce durante 35 minutos hacia una zona de guerra, explosiones, caos y resonantes gritos de aquel que decide luchar en contra de este mundo y sus corruptas y tan retorcidas reglas. Esta pieza de arte nos conduce perfectamente a través de lo que aquellos que deciden revelarse en contra del caos establecido viven a lo largo de sus vidas. Un inicio en el que parece no haber esperanza (The Breaker’s Origin) alguna, ¿cómo sobrevivir ante tales angustias y decepciones? Nuestra voz guía entra en el campo de batalla, disparos, personas cayendo a su alrededor, caos y cuando todo parece perdido; un grito de guerra, una señal de esperanza, una voz que clama y que decide aferrarse a su estandarte: “Hell, fear me (…)”  (Devastator). La guerra ha comenzado oficialmente para nuestro joven protagonista, quien declara la victoria sobre el enemigo. Guitarras distorsionadas y potentes, tremendos ‘fills’ de la batería, la potencia con la que For Today puede tocar se hace presente en esta magna apertura. Mientras continuamos escuchando la historia de nuestro ‘Breaker’, personas han caído, sus hermanos de la batalla están cansados, les hace falta agua, alimento, el enemigo gana terreno y aquellos que pelean en su contra están desmayando en el intento. Un llamado a los hermanos en la batalla, (The Advocate) un comunicado para aquellos que comienzan a cansarse y permiten que el adversario triunfe; “Break everything in your path” y no continúes tirado en el piso, levántate y pelea por tu estandarte y tus convicciones. Por la energía con la que el ‘Breaker’ ha motivado a sus compañeros, éste ha perdido potencia en su andar, no puede evitar sentir los músculos adoloridos, la fatiga, el sudor corre a través de su piel y cae (The Breaker’s Valley). Una serie de visiones de su vida interrumpen su paso por el campo de batalla, parece que todo comienza a derrumbarse, pero; una esperanza, una luz al final del gran túnel entenebrecido por la maldad, nuevamente un grito de aliento y esperanza le es dado a nuestro protagonista, pareciese que sus propias palabras comenzaran a retumbar en su mente y le dieran aquellas energías que parecían perdidas. “You were made to burn” (Seraphim), fuiste creado para arder, somos enviados desde el trono de Dios para ponernos de pie, levantar nuestras voces y hacer que el infierno se estremezca en cuanto nos escuche. Así es que termina de sacudirte la tierra de la cara, toma tu antorcha y préndele fuego a este mundo. No sorprende que este sea el segundo sencillo del disco, sus pre-coros y coros mismos están cargados de poder y de un ritmo que rompe con el resto de la obra y que a su vez la complementa de una manera única. Después de haber provocado que cada uno de los guerreros tomara su antorcha, se encomienda una misión aún más grande (Arm the Masses): no muramos sin esparcir aquello que nos ha sido dado, armemos a las masas con el equipamiento que hemos recibido, peleemos por la libertad, toma tu espada y pelea, o ¿acaso eres aquel que estará a favor del sistema corrupto de este mundo? En medio de la batalla, en medio del caos y de los golpes, el ‘Breaker’ vuelve a debilitarse, recuerda que ha estado en esta batalla durante largo tiempo y que a pesar de sus esfuerzos, no ha podido salir como aquel vencedor que debiera ser. En medio de la guerra, decide rendirse (White Flag) ante su creador. Recuerda cuán importante es apoyarse en una fuerza infinitamente más duradera y resistente que la que su pobre cuerpo puede otorgarle, un momento de debilidad para poder fortalecerse. Durante este momento, voltea hacia atrás, un recuerdo, una persona (The Breaker’s Encounter) atravesada por clavos, era medio día pero el cielo permanecía oscuro como a media noche, un hombre desfigurado y masacrado por la mismísima ira de Dios que había caído sobre él. Aquel que hoy me fortalece y me da energías para vencer, es aquel que fue desfigurado sin piedad, aquel que me hizo santo, aquel que me dio llenura y me hizo completo. Parece ser que la guerra ha terminado, de repente un sonido retumbante pero apacible aparece. Parece ser que hemos muerto, pero de entre las cenizas nos levantaremos (Phoenix) y regresaremos como una gran armada liderada por aquel que murió y luego resucitó. Y así es como el día de hoy puedo decir, sin ningún temor que mi mayor galardón será el de morir por el Rey (Psalm of the Son), sea muerta mi carne para que mi espíritu pueda ser liberado de esta tan podrida prisión. “Larga vida al Rey” (King), eres la única esperanza y por ello te traemos adoración. Larga vida al Rey! El ‘Breaker’ ha peleado la buena batalla, ha sabido levantarse mediante el poder de su Dios, le ha alabado y aún ha bendecido su nombre en medio de los casquillos ensordecedores que caen constantemente junto con aquellos que son heridos. En un momento de estado de conciencia sublime, comienza a alabar, a recordarle al enemigo cuán perdido está, cuan derrotado será por Jehová. Con calma y serenidad el ‘Breaker’ puede exhalar armonía y confianza, así como amor sublime para su Dios (The Breaker’s Comission). Coros celestiales, guitarras reventando en el aire y golpes poderosos concluyen esta obra.